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martes, junio 27, 2006

Un justo penal, por A.B.


Me parece muy bien el penal que le cobraron a Italia en la última jugada del partido. No porque efectivamente hubiera falta, hasta una persona ignorante como yo sabe que eso no es penal, sino porque ayuda a que no tengamos una imagen engañosa del mundo. Esto es, cuando uno ve a todos los países jugando a un mismo juego, sometidos a las mismas reglas, sean grandes o pequeños, tengan una profunda tradición futbolística o no, surge en nuestro corazón una alegría, una ilusión de justicia y democracia. Que no importa que tanto PBI tengas o cuanto valgan tus jugadores: tenés que ganar el partido. Pero ese espejismo se derrumba cuando ves finales de partidos vergonzosas como la de Italia/Australia. Pero está bien que así sea, porque de esa manera el Mundial replica en una pequeña escala lo que efectivamente siempre pasa: que los poderosos corren con ventaja.
Tenemos unos organismos internacionales que juzgan la actuación de los países, pero si a un país poderoso no le gusta un dictamen de la ONU puede vetarlo, y si aún así no revierte la situación hace lo que se le ocurra sin que lo multen o embarguen. Remanido sería aquí volver a contar el caso de la Guerra en Irak, las armas de destrucción masiva que nunca se encontraron, y lo que están por hacer con Irán. Lo mismo ocurre con el comercio. El free trade genera la ilusión de que hay que ser eficientes y competitivos, y de esa manera cualquier empresa, sea de Ghana o de Inglaterra están en igualdad de condiciones. Sin embargo, todos sabemos que no es así. Que existe el lobby, que aparecen las presiones sobre los gobiernos menos poderosos. Lo mismo ocurre con las licitaciones. Aún en los países más honestos, todos intuimos que las grandes corporaciones corren con ventaja.
Entonces, el penal que le cobran a Italia es una pequeña lección para todos. La idea de que competimos con reglas uniformes, pero los peces gordos corren con ventaja. De esta manera, no alcanza con ser mejores, hay que ser mucho mejores, hay que romperla en la cancha inclinada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace pocos dias escribí en mi pequeño espacio virtual:
"Quizás el aspecto que hace de este deporte uno de los más populares es que es injusto. No siempre el más grande o el que tiene más presupuesto gana. Esto es lo que moviliza a tanta gente a apoyar a su equipo o selección, porque las emociones que pueden recibir son impredecibles.
El ejemplo del dia es ver como una de las naciones más pobres del mundo como Ghana es capaz de pasar por arriba a una de las naciones con mayor poder politico y económico.
Aunque me revienta Brasil, que jugando para el demonio sigue ganando..."

Anónimo dijo...

Hola...estuve de viaje y ocupado, y no escribí mucho. Tengo que revisar blogs viejos a ver como está la cosa.
Si bien suelo odiar las teorias conspirativas, me encantó el final del blog: como puede haber cosas raras, el mejor método es esforzarse más. Me parece une evolución enorme al pensamiento del perfecto beludo argentino que sería: como suele haber cosas raras, es digno perder.
A mayor dificultad, mayor esfuerzo. Esa es la linea correcta...bien por Sibelius.
El Ruso.