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lunes, febrero 05, 2007

Miradas al desnudo

“Amaba un cuerpo humano como una armonía material, como una bella arquitectura, más el movimiento; y ese materialismo absoluto no estaba lejos del idealismo más puro”.

Charles Baudelaire

La muestra Miradas al desnudo en el Auditorium es verdaderamente sorprendente. Con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación se exponen obras del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Pero la propuesta tiene el atractivo de un recorte temático interesante: se muestran desnudos desde diferentes expresiones: fotos, dibujos, pinturas. Increíble que a pasos de los lobos marinos y de una banda que canta aún peor que en su versión original el Bombón Asesino, estemos mirando un dibujo de Picasso, otro de León Ferrari, un cuadro de Schiaffino y fotos de Grete Stern. Pero a veces esos milagros ocurren. Y además, en una muestra bien organizada, acompañada por textos literarios que reflexionan sobre la temática: el cuerpo desnudo y la mirada sobre él.

Una sola cosa me pareció mal. Cuando venía entrando atolondrada al teatro, veo que paran a unos chicos y les dicen que no pueden pasar. Me quedo parada escuchando las razones porque no tenía ganas de subir la escalera inútilmente si no estaba disponible la muestra. Pero no, les decía que no se podía pasar con ropa de playa. No estaban con el torso desnudo ni en patas. ¿Por qué después de salir de la playa popular no podemos ir a ver una muestra? Tal vez era una directiva ridícula inventada por el personal de seguridad (gente proclive a prohibirle cosas a los otros porque se le ocurre) porque no creo que la curadora Verónica Tell o la gente de la Secretaría de Cultura organice una muestra como ésta, con los costos de trasladar las obras y demás, e impidan que la gente la vea.

1 comentario:

agn dijo...

Realmente no me parece nada del otro mundo que no te dejen entrar en ropa de playa a una muestra de arte. Creo que tiene que ver con una cuestión de higiene (muy probablemente quien viene con malla en verano viene de la playa). Un tipo en ojotas puede dejar algo de arena, ahora cuarenta por día te llena el foyer de mugre.
Y conozco a los responsables de la muestra en el teatro y a las personas encargadas de la seguridad, y aseguro que no son nada autoritarias o caprichosas, y que saben lo que hacen.
No se puede ir a todos lados de cualquier manera. Uno se baña, medianamente, para ir al teatro a ver una obra. Si así no fuera las obras estarían en la rambla...