Norma Huidobro: El lugar perdido, Alfaguara
Estamos casi acostumbrados a que el Premio Clarín sea ganado por una mujer poco conocida.Ocurrió con Claudia Piñeiro, con Betina González, y la tendencia se consolida con Norma Huidobro. Así que ya está la definición del libro: la ganadora del Premio Clarín, una escritora de infantiles, un libro ambientado en los ´70.
Pero, la verdad es que El lugar perdido es mucho más que eso. Luego de haber leído La casa de los conejos de Laura Alcoba y La anunciación de María Negroni, nos encontramos ante una trilogía de libros que nos permiten pensar la mirada femenina sobre la dictadura. Y en los tres casos, los relatos se alejan de las grandes líneas políticas e incluso de la toma de posición lisa y llana para incorporar visiones más íntimas. Las novelas elegidas no sólo están escritas por mujeres, también están protagonizadas por ellas.
El lugar perdido está ambientada en Jujuy, donde una joven recibe las cartas de su mejor amiga, una joven que se fue a Capital en busca de un mejor destino, transformándose en la novia de un líder sindical ferroviario. Y a ese pueblo perdido llega un militar decidido a averiguar el paradero de la pareja subversiva. Más allá de las fantásticas figuras femeninas -Matilde, Marita y una serie de mujeres luchadoras, de madres solteras y trabajadores-, es interesante observar el personaje de Ferroni, un prolijo torturador con una oscura niñez, y tras él, una madre con el rostro desdibujado. En una novela fantástivamente construida, el drama de los '70 enlaza con la reconstrucción de la historia del propio torturador, hasta el punto de lograr que nos compadezcamos por él.
En La anunciación el tono es completamente diferente. María Negroni, extraordinaria poetiza, narra una lírica compleja del exiliado no exenta de autocrítica. Desde su exilio romano, la protagonista se tortura por los que han quedado atrás, especialmente por un amor perdido, y en medio de ello, aparece el delirio de la opción montonera, el despropósito teórico y el suicidio colectivo. Pero en La anunciación nada se declama, sólo aparece una mujer sola y arrepentida que lucha contra sus fantasmas.
martes, abril 15, 2008
domingo, abril 13, 2008
Bernasconi x 2
Aparecieron (de forma casi simultánea) dos libros del genial ilustrador Pablo Bernasconi.
El primero de ellos es Retratos, el primer libro para adultos de Bernasconi. En él aparece, simplemente, una frase que define al personaje y un dibujo que capta sus rasgos esenciales. De esta manera, con la frase: "He hablado con Vicente Fox, el nuevo presidente de México, para tener petróleo que enviar a Estados Unidos. Así no dependeremos del petróleo extranjero", y un hombre cuyo cuerpo es un surtidor de nafta camuflado, con el que se retrata muy gráficamente a George Bush.
En retratos desfilan personajes bien diversos, relacionados con la política: Schwarzenegger, Saddam Hussein, Adolf Hitler, Luis XV, María Antonieta, Videla; con el espectáculo: Hugh Hefner, Kate Moss; o con el arte: Wilde, Van Gogh, Beethoven.
Un párrafo aparte merece el retrato de las Abuelas de Plaza de Mayo . Un escalofrío te recorre al ver la imagen. La frase es sólamente: "Entre todas te estamos buscando" y el 0800-222-2285 para que llamen todos aquéllos que tengan dudas sobre su identidad.
El segundo libro es Excesos y exageraciones. Si bien se trata de un libro para niños, será leído con mucho placer por los padres, ya que Bernasconi --que tiene un sello inconfundible como ilustrador relacionado con la utilización de una especial técnica de collage-- nos brinda cada vez textos más ingeniosos y ricos. En este libro encontramos textos breves sobre situaciones exageradas: un milico adicto a las telenovelas, un hombre forzudo que le tiene miedo a la oscuridad, un tipo que se enamora de todas las mujeres que pasan... una fauna heterodoxa, divertida y desbordada que aparece en este nuevo libro de Bernasconi.
El primero de ellos es Retratos, el primer libro para adultos de Bernasconi. En él aparece, simplemente, una frase que define al personaje y un dibujo que capta sus rasgos esenciales. De esta manera, con la frase: "He hablado con Vicente Fox, el nuevo presidente de México, para tener petróleo que enviar a Estados Unidos. Así no dependeremos del petróleo extranjero", y un hombre cuyo cuerpo es un surtidor de nafta camuflado, con el que se retrata muy gráficamente a George Bush.
En retratos desfilan personajes bien diversos, relacionados con la política: Schwarzenegger, Saddam Hussein, Adolf Hitler, Luis XV, María Antonieta, Videla; con el espectáculo: Hugh Hefner, Kate Moss; o con el arte: Wilde, Van Gogh, Beethoven.
Un párrafo aparte merece el retrato de las Abuelas de Plaza de Mayo . Un escalofrío te recorre al ver la imagen. La frase es sólamente: "Entre todas te estamos buscando" y el 0800-222-2285 para que llamen todos aquéllos que tengan dudas sobre su identidad.
El segundo libro es Excesos y exageraciones. Si bien se trata de un libro para niños, será leído con mucho placer por los padres, ya que Bernasconi --que tiene un sello inconfundible como ilustrador relacionado con la utilización de una especial técnica de collage-- nos brinda cada vez textos más ingeniosos y ricos. En este libro encontramos textos breves sobre situaciones exageradas: un milico adicto a las telenovelas, un hombre forzudo que le tiene miedo a la oscuridad, un tipo que se enamora de todas las mujeres que pasan... una fauna heterodoxa, divertida y desbordada que aparece en este nuevo libro de Bernasconi.
lunes, abril 07, 2008
Cómo nace el nacionalsocialismo
Alfred Andersch: El padre de un asesino, Norma
En esta novela breve se relatan dos horas cercanas al horror. Pero no hay campos de concentración, violencia, sino simplemente el retrato de la Alemania de entre guerras, el momento previo al ascenso de Hitler al poder. En un relato, que el autor reconoce como netamente autobiográfico, un niño cuenta su clase de griego y la imprevista aparición del director de la escuela. Este no es otro que el padre de Himmler. Más allá de las asociaciones, un poco demasiado freudianas, que podamos hacer entre el padre (que ejerce una violencia solapada) y su hijo que colaborará con la invención de las formas de violencia más sistematizadas y crueles, el retrato más escalofriante es el de las casas de las familias alemanas nacionalsocialistas. En primer lugar la del propio Andersch, cuyo padre era un veterano de la Primera Guerra Mundial, enfermo y sediento de venganza. No obstante, el cuadro va un poco más allá: nobles ultrajados, judíos que comienzan a ser discriminados, un cierto menosprecio por la inteligencia lejana a la acción, un darwinismo social marcado... son el caldo de cultivo ideal del fascismo. Un relato breve e inolvidable.
En esta novela breve se relatan dos horas cercanas al horror. Pero no hay campos de concentración, violencia, sino simplemente el retrato de la Alemania de entre guerras, el momento previo al ascenso de Hitler al poder. En un relato, que el autor reconoce como netamente autobiográfico, un niño cuenta su clase de griego y la imprevista aparición del director de la escuela. Este no es otro que el padre de Himmler. Más allá de las asociaciones, un poco demasiado freudianas, que podamos hacer entre el padre (que ejerce una violencia solapada) y su hijo que colaborará con la invención de las formas de violencia más sistematizadas y crueles, el retrato más escalofriante es el de las casas de las familias alemanas nacionalsocialistas. En primer lugar la del propio Andersch, cuyo padre era un veterano de la Primera Guerra Mundial, enfermo y sediento de venganza. No obstante, el cuadro va un poco más allá: nobles ultrajados, judíos que comienzan a ser discriminados, un cierto menosprecio por la inteligencia lejana a la acción, un darwinismo social marcado... son el caldo de cultivo ideal del fascismo. Un relato breve e inolvidable.
A veces nuestro destino es sólo un malentendido
Ian Mc Ewan: Chesil Beach, Anagrama
Chesil Beach es una novela para leer de un tirón. Sencilla y cautivadoramente, cuenta la historia de un matrimonio en su luna de miel. La biografía de cada uno de ellos sirve para explicar un presente en el que, pese a la aparente felicidad, muchas sombras opacan el porvenir.
Mc. Ewan traza un excelente retrato de época. Cómo se vivía a principios de los '60: antes de la liberación sexual y de una serie de cambios societarios que cambiarían el mundo para siempre. Pero más allá de la descripción genial de un tiempo y un lugar de Inglaterra, en Chesil Beach hay una radiografía perfecta de la anatomía de una discusión. De cómo un diálogo puede concluir en el entendimiento o en el divorcio, sólo dependiendo de un gesto a tiempo o un silencio obstinado, una palabra sanadora o la ira que genera una ineluctuable voluntad de herir.
¿Cómo concluirá esta noche de bodas? ¿En un desastre o en un éxito? Sólo podremos saberlo en la última página, en un libro lleno de suspenso y excelentemente escrito.
Chesil Beach es una novela para leer de un tirón. Sencilla y cautivadoramente, cuenta la historia de un matrimonio en su luna de miel. La biografía de cada uno de ellos sirve para explicar un presente en el que, pese a la aparente felicidad, muchas sombras opacan el porvenir.
Mc. Ewan traza un excelente retrato de época. Cómo se vivía a principios de los '60: antes de la liberación sexual y de una serie de cambios societarios que cambiarían el mundo para siempre. Pero más allá de la descripción genial de un tiempo y un lugar de Inglaterra, en Chesil Beach hay una radiografía perfecta de la anatomía de una discusión. De cómo un diálogo puede concluir en el entendimiento o en el divorcio, sólo dependiendo de un gesto a tiempo o un silencio obstinado, una palabra sanadora o la ira que genera una ineluctuable voluntad de herir.
¿Cómo concluirá esta noche de bodas? ¿En un desastre o en un éxito? Sólo podremos saberlo en la última página, en un libro lleno de suspenso y excelentemente escrito.
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