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domingo, junio 22, 2008

Si lo dice Paul...

Betty Smith: Un árbol crece en el Brooklyn, Lumen

Siempre son molestas las sobrecubiertas con frases o aditamentos en las portadas. En general nos parece que son libros que necesitan ayuda para venderse, pero también es lícito aclarar que en más de una oportunidad uno lee un libro guiado por esos guiños. Por ejemplo, leí Una americana consentida de Rusell Banks porque en la tapa aparecía recomendado por Cooetze, y lejos de arrepentirme, me llevó a conocer a un autor alucinante.

Ahora llego al libro de Betty Smith a partir de la frase de Paul Auster en la portada: "Un libro bellísimo de una novelista maravillosa y olvidada", que no importa si la dijo Auster saliendo de un restaurante o si nunca lo mencionó, porque unida a un título sugestivo me remite a Brooklyn Follies, el libro que más me gustó del autor. Y entonces llego a la contratapa, y me entero de que es un libro de los '40 que narra las vicisitudes de los inmigrantes en los barrios pobres de Nueva York, y en particular, la historia de la familia Nolan y de su peculiar y talentosa hija.

Betty Smith construye viñeta tras viñeta el duro mundo de la pobreza, que se va haciendo más dramático a medida que la chica crece porque es capaz de entender la crueldad del mundo. Pero también de salir adelante con mucha fortaleza.

Muchas de las escenas se me han quedado grabadas, pero un claroscuro particular estructura la novela: una maestra que descubriendo la tendencia de Francie a la mentira, o a construir historias que no se ajustan a la verdad, le sugiere que cuente la verdad, pero escriba lo que debería haber ocurrido, despertando de esta manera su vocación por la escritura. Y la de la maestra que tacha de sórdidas las historias de Francie que no hacía otra cosa que narrar las vicisitudes de su familia, llevándola a quemar todos sus manuscritos. Antes y después ocurren muchas cosas: como una niña que lucha por ir a una escuela que le suministre más oportunidades, la muerte del padre, la decepción al descubrir el favoritismo de su madre por su hermano, el duro salir a trabajar siendo apenas niños. Pero, pese a la crudeza, Un árbol crece en el Brooklyn es un libro cálido, tierno, sobre los lazos que unen a las familias. Puede ser leído antes que el de Paul Auster, como para comprender cómo se forjó aquel barrio de irlandeses, judíos y tanta gente luchando contra la pobreza y la realización del sueño americano.

domingo, junio 15, 2008

Vida ambulante

Lhasa: The living road, Random

Lhasa tiene una biografía particular, en algún punto cercana a la otra gran cantante mexicana joven: Lila Down, ya que por ser hija de un escritor mexicano y madre fotógrafa estadounidense se crió entre ambos países con una vida bohemia. Además otro dato pintoresco es que sus hermanos son integrantes del Cirque du Soleil.

Estas particularidades tal vez influyen en la creación de un estilo musical muy original, en el que se mezclan géneros tan dispares como el jazz, el mariachi, la chanson francesa, el blues, los ritmos gitanos del este europeo, el cabaret e incluso el neo-country estadounidense, aderezado con su voz grave que recuerda a Chavela Vargas.

Lhasa sorprende con su segundo trabajo por ser bien diverso del primero, La llorona, obra que enraizaba plenamente con las tradiciones mexicanas, y donde su voz grave se arrastraba cantando la desdicha de las mujeres de su tierra. En este segundo disco conviven un sinfín de tradiciones: está cantado en castellano, francés e inglés y si bien existe un sutil clima común no es un disco en absoluto monótono, y la instrumentación es muy original: guitarra, marimba, vibráfono, violoncello, violón, trompeta, clarinete, contrabajo, y más... El disco fue grabado en Montreal con François Lalonde a la percusión y Jean Massicotte al piano junto a Yves Desrosiers como guitarrista y productor .

En “Anywhere on the road” (En cualquier lugar del camino, hay toda una declaración de ideales: "I live in this country now/ I'm called by this name/ I speak this language/ It's not quite the same/ for no other reason/ Than this is my home/ And the places I used to be far from / are gone."), las percusiones africanas se unen a las trompetas mariachis y a su ronca voz en inglés.

El viaje continúa en "Abro la ventana". Que en castellano nos habla de las distancias y el amor: "Que largo es el mundo/ Es infinito/ Ayer te tuve en mis brazos/ Y hoy/ Como un grano de arena/ En algún suelo ajeno/ Estás escondido de mí."

En el siguiente tema ensaya en francés su versión de la vida ambulante: "J´arrive à la ville": "Moi aussi/ Moi aussi/ Je arrive à la ville/ pour y verser/ Ma vie/ Je monte la rue/ Comme un géant/ Ça c'est la ville/ Et ça.../ C'est ma vie."

"La frontera" es un tema que indaga muy profundamente los dilemas de México. Una canción que ya fue grabada por Lila Down en, justamente, el CD The Border: Hoy vuelvo a la frontera/ Otra vez he de atravesar/ Es el viento que me manda/ Que me empuja a la frontera/ Y que borra el camino/ Que detrás desaparece."

Lhasa canta a su vida gitana, que no es sólo el moverse geográficamente, sino también el conocer gente y culturas que hacen que este disco sea tan rico.

martes, junio 10, 2008

Día del padre

¿Qué regalarle a un padre romántico?



Un disco con voces femeninas bellas, como por ejemplo, We All Love Ella (homenaje a Ella Fitzgerald con la participación de cantantes clásicas y jóvenes), The Orchard de Lizz Wright (joven cantante de jazz que, al ser hija de un predicador, tiene una profunda influencia del gospel) o Frank, de Amy Whinehouse (nuevo disco de esta flacucha reventada que sorprende con una voz fuera de lo común).



...y a un padre joven canchero?



El último disco de Jack Johnson Sleep Through the Static (más canciones surfer muy disfrutables) o el disco de Jehro (cantante marsellés muy influido por el reggae). Unos discos lindos que les recordarán sus años de rastas y porros.



...y a un padre clásico?


Una ópera en DVD. Si todavía no comenzó a mirarlas correrá el riesgo de volverse un adicto que en toda charla te contará el argumento de Tosca o La traviata (es el efecto secundario del subtitulado y la imagen: la ópera deja de ser unos gritos de belleza musical, pero significado indescifrable en italiano o alemán, y ese descubrimiento amerita ser compartido con todos los que se crucen en nuestro camino)



... y a un padre tanguero?

El último disco de Horacio Molina Buenos amigos que recorre tangos clásicos con guitarra y una voz que más que cantar recita, o el disco Tangos de Hugo Díaz, ya que este armoniquista se ha puesto de moda por componer la música de la película Los falsificadores.



...y a un padre jazzero?

El disco doble de Jarret que recopila los años en el sello Atlantic. Aluciante porque es el único disco que se consigue de él que no está en el sello importado ECM con lo cual el hijo, además de quedar bien, se salvará de la quiebra.



...y a un padre lector de buena literatura?



Algún libro de Sandor Marai, preferentemente La extraña, por ser el último editado que aparece recomendado en todos los suplementos.



... y a un padre nostálgico?


Un árbol crece en el Brooklyn que es la historia de una familia en Nueva York a principios del siglo XX, pero que también es un poco el relato de vida de todos los inmigrantes, sus hijos y sus nietos con la ambición por progresar en un mundo que era más duro, pero también más sencillo.

...y a un padre que le gusta el policial?

Una novela de Hennning Mankel, este sueco que ha renovado el género. En especial, El retorno del profesor de baile, que se ha transformado ya en un clásico que une el policial clásico con la historia europea, tocando un tema delicado como el colaboracionismo.



...y a un padre con berretines científicos?



La historia del todo. El origen y el destino del universo de Stephen Hawking, que con tan grandilocuente título nos habla de la voluntad de este divulgador científico de poner teorías complejas al alcance de todos.

...y a un padre con gusto por el arte?

Vas a quedar muy bien regalando la Historia de la fealdad de Humberto Eco, 1001 pinturas que hay que ver antes de morir o un libro sobre Leonardo o Rafael. Están salados pero en caso que tengas que enmendar algún error compensás por un lustro y las tarjetas de crédito ofrecen cuotas)



...y a un padre que le gusta amargarse con la historia y la política argentina?



Fuimos todos del Tata Yofre que pese a tener una interpretación bien marcada del Proceso, está muy documentado y ofrece mucho material para la reflexión y la polémica ya desde el nombre y la foto de tapa.


...y si no tenés idea de que le gusta o le interesa?

Comprale otro sweater.

Discutiendo de política a las dos de la mañana

Debo ser la única persona chiflada que un sábado a la noche se pone a discutir de política con un desconocido. Y todo por culpa del campo. Yo dije que no me sentía solidarizada con el campo. Si uno va a ver las cosas de forma egoísta, su oposicón a pagar tres puntos más de retenciones joden mi vida cotidiana y me hacen perder plata a mí. Si quieren pueden poner el debate en otros términos, sobre el autoritarismo presidencial, la dignidad de la gente del campo, o que se niegan a pagar más porque no es transparente lo que el gobierno hace con la plata... pero en última instancia es una pelea por dinero: el gobierno la quiere recaudar argumentando algunas cosas, y la gente del campo no lo desea. Entonces, lo que yo digo simplemente es que no siento empatía con el campo que produjo un desabastecimiento que hizo que yo tuviera que pagar la carne y la leche más caras. Y, además, que no entiendo la solidaridad de la clase media con el campo cuando se produce un encarecimiento de los productos que todos consumimos para que ellos ganen más, o ganen tanto como el año pasado.
La cuestión es que el desconocido se indigna y empieza a putear al gobierno: que son unos chorros, unos incapaces, unos autoritarios. Y yo no a defenderlo, pero casi, diciéndole que es un gobierno democráticamente elegido, y que si a la mayoría de la gente no le gusta no tiene más que organizarse, formar un partido agrario que en dos años gane la mayoría de la legislatura y en cuatro el poder (algo nada absurdo si tienen un proyecto de país integral, federal, transparente y equitativo y no es que estén enojados porque este año no van a poder cambiar la camioneta Toyota).

El asunto es que desconocido, en la cumbre de su enojo, me dice que antes de fin de año sacan a esta loca (se refiere a Cristina K.) con un golpe de estado. Ya ahí pierdo la compostura y la argumentación lógica, porque no puedo entender cómo alguien en este país puede desear un golpe de estado. Me debato entre creer que es un ignorante que no sabe de lo que habla o pensar que es un hijo de puta. Sin decidirme por ninguna de las dos versiones le digo que en este país pasaron cosas muy graves, que la violencia política nos llevó a aberraciones. Él me contesta que todos los días muere alguien en manos de la delincuencia y que algo hay que hacer al respecto, y que si los militares terminan con los chorros entonces tal vez sean una opción viable por más que no respeten los llamados "derechos humanos"... Yo que tiene aserrín en la cabeza y que el límite de mi tolerancia termina cuando una persona encuentra maneras para justificar la tortura, el genocidio, el robo de identidad, etc., etc.

Con esto no quiero decir, evidentemente, que toda la gente del campo (o clasemedieros urbanos que leen La Nación y apoyan la causa del campo) estén a favor de un golpe de estado. Evidentemente no es así porque si no directamente no hemos aprendido nada de nada. Pero repito mi argumento: éste es un gobierno democrático, ganó en elecciones libres y no fraudulentas. Si todos están en contra de sus medidas, pues entonces tendrán que organizarse con los medios que permite la democracia, y también manifestarse todo lo que quieran mientras no coarten las libertades ajenas, amén de exponer hasta el hartazgo su punto de vista en los medios que le son afines. No digo que sea fácil o automático, digo que es la única manera que la democracia prevee: Los atajos son soluciones autoritarias. Este gobierno podrá ser soberbio, poco abierto al diálogo o reacio a comunicar o justificar sus medidas, pero obra con todas las herramientas que prevee nuestra Constitución, que quienes lo juzgan autoritario no se sientan tentados a ser más tiránicos.