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miércoles, septiembre 19, 2007

Ian Mc Ewan, En las nubes, Anagrama.

¡Qué buenos que están los libros que no se pueden definir! De En las nubes es difícil decir si se trata de un libro infantil, de una serie de cuentos fantásticos, de una autobiografía de infancia, de una curiosa novela. Es un poco todo eso, en un libro estupendo para cualquiera.

Se trata de la historia de Peter Fortune, una niño al que los mayores juzgan difícil por ser callado y preferir la soledad. Un chico que pudo parecer lerdo en la escuela, simplemente por dejarse llevar por su imaginación en lugar de concentrarse en lo que los maestros le pedían. Un niño que, simplemente, vivía en las nubes. Soñando historias que más tarde pudo escribir para que todos entendieran cuáles eran las cosas que le pasaban por la cabeza.
De manera tal que En las nubes reúne siete relatos extraños que aúnan tanta inocencia como perversidad, un poco al estilo de Silvina Ocampo (que también escribió relatos para chicos que no parecen muy infantiles, si se entiende que lo infantil es necesariamente naif).

En "Las muñecas" los juguetes de su hermana cobran vida y reclaman su derecho a vivir tan cómodos como los humanos de la casa; en "El gato" Peter se mete dentro del cuerpo del viejo gato de la casa; "La crema disolvente" es el más extraño de los relatos, cuenta como Peter hace desaparecer a su familia, a la que juzga culpable del perpetuo caos del hogar; "El matón" es un cuento buenísimo sobre cómo la fama de chico malo se puede cimentar en mitos que cuesta un minuto desmoronar; "El ladrón" narra la historia de un atrevido ratero que se dedicaba a saquear el vecindario casa a casa y las ideas que tejió Peter para atraparlo; "El bebé" trata sobre los celos de Peter respecto a su pequeño sobrino y cómo gracias a un pase de magia pudo experimentar el mundo desde los ojos de un bebé; "El adulto", en cambio, trata sobre las distancias entre la niñez y la adultez, en lo perdido y lo ganado en el intercambio que Peter experimenta cuando por un día deja de pertenecer a "La banda de la playa" para verse a sí mismo diez años después y experimentar la emoción del amor.

Lo fantástico de En las nubes es la forma en que logra reconstruir las ideas y sentimientos de infancia. Seguramente al leerlo recuperemos algunas curiosas ideas que tuvimos de chicos, gracias a relatos fantasiosos vinculados a metamorfosis, pases de magia, sueños que sirven para ponernos en el lugar del otro, para imaginar cómo se ve el mundo desde otros ángulos.

Muy lejos de las novelas de estilo policial descubrimos otro Mc Ewan, que parece narrarnos su niñez y la forma en que se forjó su imaginación y carrera de escritor.

Que andan haciendo los dibujantes

Nos llega un boletín de novedades de Las demoliciones que nos muestra las fotos de la presentación en el Malba del libro Malos pensamientos, que incluye una trayectoria por la obra de los jóvenes ilustradores argentinos.
http://www.fotolog.com/grinandsheinhaus/

Y también nos informa del Tour del Club del Dibujo 2007 que tiene como próxima parada Valencia. El viernes 21 de septiembre a las 20:30 se presentarán en la Sala Naranja Mario Gemin (Mar del Plata, Argentina), América Sánchez (Barcelona) y Paco Basañan (Valencia)
http://www.lasalanaranja.com/

martes, septiembre 18, 2007

Guitarras

Martes 18 de septiembre. Hora 21. TEATRO COLÓN


*CUMBRE DE GUITARRAS 2007*

Escuadrón "Abel Fleury", dirigido por Alberto Chahin.

Ensamble Andino, dirigido por Pablo Drago.
Roberto Palomba en guitarra.
Interpretarán obras de Eduardo Falú.

Solista invitado, el gran guitarrista y compositor:

Carlos Moscardini
El nuevo sonido de la guitarra pampeana.


Al decir de Juan Falú: "Moscardini ocupa, por puro talento, ese olimpo guitarrístico argentino que cobija a Eduardo Falú, María Luisa Anido, Atahualpa Yupanqui, Abel Fleury, Roberto Grela, Jorge Cardoso, y otros próceres que honran la tradición guitarrística de esta tierra."

En "Buenos Aires de Raíz", Moscardini entrega el primer trabajo sobre música folklórica bonaerense para guitarra, que continúa, y actualiza, la obra de Abel Fleury.

Carlos Moscardini compone tan bien como suena, y propone una noche mágica sobre el escenario del Colón, porque capta ese mundo donde dos es uno: originalidad y trabajo artesanal.

Disfrutaremos de un estilo, cuidadoso, sencillo y directo, pero no exagerado, ni controlado.

Teatro Colón - Martes 18 de septiembre - 21 horas.

Entrada MUY POPULAR : $ 5 .-

Cristian Rodríguez: Madrugada negra, Adriana Hidalgo

Madrugada negra es la ganadora del Premio de Novela de la Biblioteca Nacional. En su contratapa aparece un comentario de Luis Gusmán sobre el arte de Rodríguez para combinar belleza y horror. La referencia es muy certera porque nos sirve para orientarnos en la tónica de del escrito. A lo que más se parece dentro de la literatura argentina es a Luis Gusmán, porque se adentra en los horrores vividos bajo la última dictadura militar, pero una óptica que no excluye la aproximación a los verdugos. Claro que este acercamiento no es empatía, sino sólo un intento por comprender la clase de cerebro que encuentra excitante la tortura, la vejación, la violencia, la muerte. Y estas ideas van creciendo en capítulos breves que suman en cada paso una pieza, un mecanismo que permite acercarnos a la psiquis de Miguel Arribeño. Por eso la novela es casi un ensayo sobre el espanto, y no tiene un argumento que fluya. Son cuatro o cinco escenas que se repiten, con frases que resuenan cadenciosas torturantes. La novia de la juventud, una puta asesinada en sórdidos parajes, una sesión de tortura.
Excelentemente compuesta y escrita, Madrugada negra no es una novela para estómagos delicados, tampoco recomendable para leer un minuto antes de apagar la luz.