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sábado, diciembre 03, 2005

Proactive man, por H. C.

Ya hace unos cuantos años que se puso de moda en los ámbitos laborales la palabra proactivo. Los buenos empleados son proactivos. Desde el principio el concepto me molestó, porque intuía que era algo que yo no era, ergo, contaba con un nuevo y terrible defecto en el ámbito laboral.
¿Por qué no soy proactivo? Nadie puede decir que no soy rápido para hacer las cosas. Es decir: soy activo, pero me falta el pro... se ve que no soy pro. Tampoco se puede decir que no tenga iniciativa, aunque he aprendido a contenerla, desde que descubrí que a tus superiores no siempre les agrada que tengas una idea que a ellos no se les ocurrió.
Un día, charlando con el proactive man de la oficina, entendí el motivo. Le pregunté que entendía él por ser proactivo. Me dio un didáctico ejemplo:”yo le propuse al gerente venir a trabajar el sábado para terminar el stock de mayo. Sabía que, igualmente, él me lo iba a pedir, de manera que me le adelanté y se quedó super contento.” Es decir, ser proactivo es autocagarse con una sonrisa en el rostro. No sólo aceptar mansamente que te pidan lo que no corresponde, por lo que no te pagan, lo que nadie quiere hacer... sino proponerse uno para la labor, como si nos causara un profundo placer.

Recomiendo: "Confesión del viento", de Liliana Herrero

Confieso que las primeras veces que escuché a Liliana Herrero sentí algo parecido al rechazo; me parecía que su forma de cantar era impostada y desafinada. Seguía prefiriendo la voz profunda , límpida y conmovedora de Mercedes Sosa.
Mi opinión cambió totalmente cuando tuve la oportunidad de presenciar a la Herrero en vivo. Su reinterpretación de temas clásicos y otros de nuevos autores del folklore están llenas de emoción y sentimiento.
Luego del recital volví a escuchar “Confesión del viento” (EPSA, 2003) y sentí que estaba frente a un disco de gran belleza. La personal interpretación de temas como “Oración del remanso” o “Si vas para Chile”, con una instrumentación impecable a cargo de Diego Rolón, Facundo Guevara y Luis Volcoff , es una demostración de que estamos frente a una artista original e inspirada..
Es clara la influencia de cantantes de jazz como Cassandra Wilson y Abbey Lincoln, tanto en la forma de cantar como en los arreglos , cosa que a los puristas del folklore los pone nerviosos. Herrero no altera el espíritu de las canciones, simplemente las enriquece con su peculiar interpretación y su rica instrumentación.
Un disco ideal para ir escuchando en un viaje por las rutas argentinas o en un atardecer lluvioso.

V.G.

Juana Molina o la falsa música gourmet

Juana Molina, hija de Chunchuna Villafañe y el gran músico Horacio Molina, fue una memorable actriz cómica que se destacó en su programa de TV “Juana y sus hermanas”.
Ahora bien, desde la finalización de ese programa de TV la actriz se recluyó y volcó toda su veta artística hacia la música. Por supuesto, cada uno hace de su vida personal o artística lo que le parece más conveniente o satisfactorio.
Desde que el New York Times eligiera a uno de los discos de la Molina en el top-ten del año 2004, una innumerable cantidad de críticos y entusiastas de la música se refirieron a la cantante como prácticamente la sucesora criolla de Joni Mitchell.
El snobismo en su máxima expresión puso en una incómoda situación a los que pensamos que la música de la Molina es sosa y poco inspirada. Una voz casi infantil, con una guitarrita recurrente, interpretan canciones donde las palabras forman enumeraciones incongruentes.
No queremos tampoco ser lapidarios, pero creemos que estas críticas exageradas tienen que ver más con la necesidad de forzar un gusto musical exclusivista donde podríamos agregar, como ejemplo, a Samalea y a Kabusacki, que con un sincero disfrute de un producto artístico.
La actitud de Juana Molina en las distintas entrevistas televisivas, donde quiere continuamente reforzar su carácter “under” y hosco, terminan por casi convertir a este personaje en una insoportable más. Invitamos a todos a escuchar un disco completo de ella y luego compartir con nosotros sus impresiones. Tal vez nuestra ignorancia no nos deja percibir que estamos frente a una gran artista.

viernes, diciembre 02, 2005

Un insoportable en toda su dimensión

Nos han culpado de resentidos e intolerantes por nuestra columna de "Los Insoportables"; quisiéramos ahora ir definiendo alguno de estos tipos humanos insoportables que son la expresión viviente de muchos de los enunciados de nuestra columna. Un verdadero hallazgo para entender de qué hablamos es esta entrevista sin desperdicio a un jugador de rugby del club Champagnat:
http://www.la16.com.ar/reportajes/entrevista_cronshey.htm

PD: Agradecemos a Santiago Llach por esa joya de la literatura realista.