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lunes, octubre 08, 2007

Hanif Kureishi: El buda de los suburbios, Anagrama

Después de angustiarme y divertirme con Intimidad, de Kureishi, decido abordar otra novela del mismo autor. En este caso se trata de El buda de los suburbios. Es tan divertida que en algunos pasajes nos reímos de tal manera que tenemos ganas de contarle a nuestros vecinos en la sala de espera del médico o la playa qué es lo que nos divierte tanto. Un funcionario de la monarquía británica que decide utilizar su origen indio para dar charlas místicas inspiradas en el budismo (aunque sea musulmán) con las que impresiona a sus vecinos de los suburbios de Londres, una estrella que vira del hipismo al rock y al dark en la búsqueda de una fórmula que le dé fama y dinero, un chico que construye un personaje de un indio en Inglaterra para una obra teatral usando historias enteramente verídicas y es rechazado por los bien pensantes del teatro inglés que encuentran el estereotipo racista... muchas escenas curiosas y divertidas aparecen en El buda de los suburbios, y muchos personajes tan risibles como encantadores.
Pero más allá del humor, El buda de los suburbios gira en torno al problema de la identidad. Un chico mitad indio y mitad inglés que reniega de sus orígenes, pero encuentra que la sociedad inglesa lo quiere integrar en la medida en que recalque su diversidad. Los ataques racistas que florecen por doquier y una sociedad sometida a cambios políticos y culturales acelerados son el escenario de las aventuras de Karim. Un chico que busca averiguar si se parece más a su tío musulmán ortodoxo -que decide realizar una huelga de hambre hasta que su hija acepte casarse con el hombre que él quiere traer de Calcuta-, o a su hermanastro -que muta con cada moda si eso le permite conseguir mujeres y dinero.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gran pais este donde vivo....que suerte tienen los que pueden llamarlo Patria.
Es mucho mas facil integrarse en Londres (el resto del pais es otro mundo) que en Espana. Los que se quejan son putos.

El Ruso

Marcelo dijo...

Bueno, no se puede decir que el Ruso escribiendo se ajuste al pie de la letra a lo politically correct, pero creo comprender lo que dice.
Sin embargo, y centrándonos en Kureishi, sus relatos en los que aborda la cuestión de la integración no pintan un panorama (al menos en los tiempos tacherianos y pre-tacherianos), tal como se relata, por ejemplo, en la sensible “Mi oído en su corazón”.
Y aún más, la integración diferenciada etariamente se ve, a mi ver, excelentemente narrada, en ese relato profético llamado “Mi hijo el fanático”, contenido en la maravillosa colección de relatos “Amor en tiempos tristes” (no dejar de leer en ella “Lamparilla nocturna”, relato que es el eje de esa mediocre película que llamaron “Intimidad”, pero que apenas tiene algunos aspectos sacados de esa nouvelle, y el resto es, básicamente, de ese relato que menciono).
El tema de la integración entre paquistaníes o indios y los ingleses es uno de los ejes temáticos de Kureishi, y si bien en los últimos tiempos este tema fue diluyéndose en otros (como el de la crisis de los hombres al llegar a la madurez), igualmente continúa latente.
Quizás, como dice el Ruso, en el Londres de hoy la integración es más sencilla, más fluida, pero sin duda en los ’70 y los ’80 no fue así, y eso queda bien reflejado en la literatura y en el cine (S. Frers y sus películas con guiones de, precisamente, Kureishi, dan cuenta de ello).
Y una nota al pie: el reportaje a Kureishi publicado hace pocas semanas en ADN La Nación, al menos a mi, me hizo enfrentar a un personaje bastante poco agradable; un empresario de la escritura. Solo en unos pocos pasajes vi reflejado al autor que tanto me gusta en sus viejos libros (de “El regalo de Gabriel” para aquí, pocas cosas suyas me agradaron).
Saludos

Anónimo dijo...

Hoy voy a comprar el libro de Kureishi para poder opinar.
Lo que mas o menos conozco es como es el tema de la inmigracion aca (al fin y al cabo yo soy un inmigrante en Londres). Es verdad que los 60 y 70 fueron jodidos. Antes de que Julia Roberts se mudara a Notting Hill (el barrio al lado del mio), los inmigrantes caribenos levantaban barricadas desde donde tiraban piedras a los policias (y a los vecinos blancos). Hoy en dia, los inmigrantes estan preocupados contando las libras, ahorrando, trabajando duro, invirtiendo, soniando con sus hijos en Oxford (absolutamente posible). La prueba de fuego sera la proxima recesion, veremos que pasa si el desempleo se ponga en 10% otra vez.
Por el momento, Londres es un modelo exitoso de integracion, una meritocracia, donde casi todo el comercio minorista pertenece, justamente, a minorias y muy alejado del repugnante sistema frances que busca la integracion en base a subsidios, prohibiciones, reglas.
De los ingenieros sociales, y sus amigos los escritores sensibles, libranos Dios.
Me jode los que protestan con el Reino Unido, un pais donde uno camina por Edgware Road, en pleno centro, y ve centenares de bares con tipos fumando su shisha, hay mujeres laburando con el burkha en un banco, protestas con carteles bien visibles que dicen "massacre the uk and curse the queen", trabajo para todos, y sobre todo, libertad con respeto por la ley. Este es un pais que cree en la gente y donde el gobierno no intenta que nos integremos a fuerza de leyes o guita para las minorias. Es un gran pais.

El Ruso

Anónimo dijo...

Dicho sea de paso el otro dia vi que los ingleses han hecho una pelicula del libro. No la compre.
El libro lo compre y no paso la prueba de las 15 paginas. Cuando leo con dificultad las 15 primeras paginas en un libro que tiene mas de 100, seguro que no lo termino.
Igual creo que la dare otro oportunidad cuando estemos mas cerca de navidad.
El ruso

Marcelo dijo...

la navidad es un buen momento para leer.
por años mantuve una tradición personal: leer un libro completo entre el mediodía del 24/12 y el anochecer del 25/12.
recuerdo varias de esas jornadas que me dejaban los ojos rojos pero satisfacción interior. Una en particular fue la que destiné a "El lamento de Portnoy", de P. Roth.
otra que también recuerdo fue con un libro mucho más corto: "El tercer hombre", de G. Green.
y otra fue con "Mujeres", de Bukowski.
gratas jornadas aquellas.
así que sí, El Ruso, probá leerlo por navidad, que en una de esas las historias de Kureishi se leen más fluidamente por esos días.
saludos

Marcelo dijo...

y un reclamo:
aparición con vida de Sibelius.

Mascaron de proa dijo...

Amigos de Sibelius me tomo el atrevimiento de difundir este blog entre uds.
Un humilde seguidor de Niebla Púrpura

http://lahermanasuperiora.blogspot.com/

Saludos

Sibelius dijo...

Aquí sibelius!!!!

No considerareba necesario opinar porque Marcelo ya aclaró todo: el libro de Kureishi habla de los '60 y los '70 donde era posible que en la calle te pegaran por ser "paqui" o te rompieran los vidrios del negocio. Afortunadamente eso parece haber cambiado.
Pero incluso en esa época dura la posición del protagonista es ambivalente: el está a favor de la integración, no entiende a los religiosos ortodoxos, y entiende que su origen le da la posibilidad de destacarse en ambientes snobs y bienpensantes.
Es más! unas de las escenas más graciosas es cuando va a un grupo de teatro y construye el personaje de un inmigrante basado enteramente en su familia. Los ingleces de pura cepa se indignan ante una escena que da pie a los racistas.