Susana, la madre de una amiga, afiliada radical de toda la vida, tiene un tardío romance con el PJ gracias a la era K. Rotunda en sus decisiones, declara a todo el que quiera escucharla:
- Yo, a los que no quieren a Kirchner...los odio.
El dúo de conductores de Niebla Púrpura se regodeaban el sábado a la noche pensando en las maldades que iban a decir sobre Morales Solá y su ida a Uruguay en el programa del lunes. Un educado señor que escuchaba la conversación, interrumpió respetuosamente para manifestar que no sabía cuál era la impresión de los presentes sobre el actual gobierno, pero que era evidente en su actitud hacia el periodismo, que no tenía vocación democrática. El pobre educado señor que había asistido a un cumpleaños y se había dedicado con esmero (quizá demasiado) en completar las copas de vino tinto de las personas con las que le había tocado compartir la mesa, tuvo que escuchar un discurso sobre por qué La Nación fue, es y será un diario de mierda, matizado con referencias burlonas a la sexualidad de Morales Solá . El resto de los comensales parecía conspirar contra el amable señor y asentían ante las diatribas de los desaforados conductores radiales. Tal vez en el terror de ser blanco de los ataques de los dañinos locutores de Residencias. Yo tenía ganas de pedirle disculpas al señor por el oficialismo de la mesa. Todos habían creído que sus bigotes al mejor estilo Aníbal Fernández garantizaban otras tendencias, por eso se habían sentido autorizados a abordar un tema polémico con libertad.